viernes, 8 de abril de 2016

leyendo poemas, el lunes 11 de Avril




Leremos poemas de VINICIUS DE MORAES, e 

escoitaremos algúns deles na asollada voz escura de

 Eugenia Eugenia Manuela Sanmartin Alonso

Precedidos de unha escolma de poemas das poetas

 que visitannos este ano na POESÍA SALVAXE

Dores Tembrás


Kali Kali Ferrández


Raquel Nobre Guerra



Sivia Silvia Penas Estàevez


viernes, 12 de febrero de 2016

MARIO CESARINY, con nos na BIBLIOTECA CENTRAL DE FERROL

«O regresso de Ulisses»,
O regresso de Ulisses
O HOMEM É UMA MULHER QUE EM VEZ DE TER UMA CONA TEM UMA PIÇA, O QUE EM NADA PREJUDICA O NORMAL
ANDAMENTO DAS COISAS E ACRESCENTA UM TIC DELICIOSO À DIVERSIDADE DA ESPÉCIE. MAS O HOMEM É UMA MULHER
QUE NUNCA SE COMPORTOU COMO MULHER, E QUIS DIFERENCIAR-SE, FAZER CHIC, NÃO CONSEGUINDO COM ISSO SENÃO
PRODUZIR MONSTRUOSIDADES COM ESTA FAMOSA «CIVILIZAÇÃO OCIDENTAL» SOB A QUAL SUFOCAMOS MAS QUE,
FELIZMENTE, VAI DESAPARECER EM BREVE. | PELO CONTRÁRIO, A MULHER, QUE É UM HOMEM, SOUBE SEMPRE GUARDAR AS
DISTÂNCIAS E NUNCA PRETENDEU SUBSTITUIR-SE À VIDA SISTEMATIZANDO PUERILIDADES, COMO FILOSOFIA, AVIAÇÃO,
CI NCIA, MÚSICA (SINFÓNICA), GUERRAS, ETC. ALGUNS PEDANTES QUE SE TOMAM POR LIBERTADORES DIZEM-NA
«ESCRAVA DO HOMEM» E ELA RI ÀS ESCÂNCARAS, COM A SUA CONA, QUE É UM HOMEM. || DESDE O INÍCIO DOS TEMPOS,
ANTES DA ROBotSTÓNICA GREGA, OS ÚNICOS HOMENS-HOMENS QUE APARECERAM FORAM OS HOMENS-MEDICINA, OS
HOMENS-XAMAS (HOMOSSEXUAIS ARQUIMULHERES). ESSES E AS AMAZONAS (SUPER-MULHERES-HOMENS). MAS UNS E
OUTRAS ERAM DEMAIS, E DESDE O INÍCIO DOS TEMPOS QUE PENÉLOPE ESPERA O REGRESSO DE ULISSES. MAS O REGRESSO
DE ULISSES É O HOMEM QUE É UMA MULHER E A MULHER QUE É UMA MULHER QUE É UM HOMEM.
El regreso de Ulises
EL HOMBRE ES UNA MUJER QUE EN VEZ DE TENER UN COÑO TIENE UNA
PICHA, LO QUE EN NADA PERJUDICA LA NORMAL MARCHA DE LAS COSAS
Y AÑADE UN TIC DELICIOSO A LA DIVERSIDAD DE LA ESPECIE. PERO
EL HOMBRE ES UNA MUJER QUE NUNCA SE COMPORTÓ COMO MUJER,
Y QUISO DIFERENCIARSE, HACER CHIC, NO CONSIGUIENDO CON ELLO SINO
PRODUCIR MONSTRUOSIDADES COMO ESTA FAMOSA «CIVILIZACIÓN
OCCIDENTAL» QUE NOS SOFOCA PERO QUE, FELIZMENTE,
VA A DESAPARECER EN BREVE.
POR EL CONTRARIO, LA MUJER, QUE ES UN HOMBRE, SUPO SIEMPRE
GUARDAR LAS DISTANCIAS Y NUNCA PRETENDIÓ SUSTITUIR LA VIDA
SISTEMATIZANDO PUERILIDADES, COMO FILOSOFÍA, AVIACIÓN, CIENCIA,
MÚSICA (SINFÓNICA), GUERRAS, ETC. ALGUNOS PEDANTES QUE SE CREEN
LIBERTADORES LA LLAMAN «ESCLAVA DEL HOMBRE» Y ELLA RÍE CON
DESCARO, CON SU COÑO, QUE ES UN HOMBRE.
DESDE EL INICIO DE LOS TIEMPOS, ANTES DE LA ROBOTÓNICA GRIEGA,
LOS ÚNICOS HOMBRES-HOMBRES QUE APARECIERON FUERON
LOS HOMBRES-MEDICINA, LOS HOMBRES-CHAMANES (HOMOSEXUALES
ARCHIMUJERES). ÉSOS Y LAS AMAZONAS (SUPER-MUJERES-HOMBRES).
PERO UNOS Y OTRAS ERAN EXCESIVOS. Y DESDE EL INICIO DE LOS TIEMPOS
ESPERA PENÉLOPE EL REGRESO DE ULISES. PERO EL REGRESO DE ULISES
ES EL HOMBRE QUE ES UNA MUJER Y LA MUJER QUE ES UNA MUJER
QUE ES UN HOMBRE.

Um Grande Utensílio de Amor

um grande utensílio de amor

meia laranja de alegria

dez toneladas de suor

um minuto de geometria


quatro rimas sem coração

dois desastres sem novidade

um preto que vai para o sertão

um branco que vem à cidade


uma meia-tinta no sol

cinco dias de angústia no foro

o cigarro a descer o paiol

a trepanação do touro


mil bocas a ver e a contar

uma altura de fazer turismo

um arranha-céus a ripar

meia-quarta de cristianismo


uma prancha sem porta sem escada

um grifo nas linhas da mão

uma Ibéria muito desgraçada


um Rossio de solidão

martes, 12 de enero de 2016

EL BURRO, de Roberto Bolaño

El burro

A veces sueño que Mario Santiago
viene a buscarme con su moto negra.
Y dejamos atrás la ciudad y a medida
que las luces van desapareciendo
Mario Santiago me dice que se trata
de una moto robada, la última moto
robada para viajar por las pobres tierras
del norte, en dirección a Texas,
persiguiendo un sueño innombrable,
inclasificable, el sueño de nuestra juventud,
es decir el sueño más valiente de todos
nuestros sueños. Y de tal manera
cómo negarme a montar la veloz moto negra
del norte y salir rajados por aquellos caminos
que antaño recorrieran los santos de México,
los poetas mendicantes de México,
las sanguijuelas taciturnas de Tepito
o la colonia Guerrero, todos en la misma senda,
donde se confunden y mezclan los tiempos:
verbales y físicos, el ayer y la afasia.
Y a veces sueño que Mario Santiago
viene a buscarme, o es un poeta sin rostro,
una cabeza sin ojos, ni boca, ni nariz,
sólo piel y voluntad, y yo sin preguntar nada
me subo a la moto y partimos
por los caminos del norte, la cabeza y yo,
extraños tripulantes embarcados en una ruta
miserable, caminos borrados por el polvo y la lluvia,
tierra de moscas y lagartijas, matorrales resecos
y ventiscas de arena, el único teatro concebible para nuestra poesía
Y a veces sueño que el camino
que nuestra moto o nuestro anhelo recorre
no empieza en mi sueño sino en el sueño
de otros: los inocentes, los bienaventurados,
los mansos, los que para nuestra desgracia
ya no están aquí. Y así Mario Santiago y yo
salimos de la ciudad de México que es la prolongación
de tantos sueños, la materialización de tantas
pesadillas, y remontamos los estados
siempre hacia el norte, siempre por el camino
de los coyotes, y nuestra moto entonces
es del color de la noche. Nuestra moto
es un burro negro que viaja sin prisa
por las tierras de la Curiosidad. Un burro negro
que se desplaza por la humanidad y la geometría
de estos pobres paisajes desolados.
Y la risa de Mario o de la cabeza
saluda a los fantasmas de nuestra juventud,
el sueño innombrable e inútil
de la valentía.
Y a veces creo ver una moto negra
como un burro alejándose por los caminos
de tierra de Zacatecas y Coahuila, en los límites
del sueño, y sin alcanzar a comprender
su sentido, su significado último,
comprendo no obstante su música:
una alegre canción de despedida.
Y acaso son los gestos de valor los que
nos dicen adiós, sin resentimiento ni amargura,
en paz con su gratuidad absoluta y con nosotros mismos.
Son los pequeños desafíos inútiles -o que
los años y la costumbre consintieron
que creyéramos inútiles-los que nos saludan,
los que nos hacen señales enigmáticas con las manos,
en medio de la noche, a un lado de la carretera,
como nuestros hijos queridos y abandonados,
criados solos en estos desiertos calcáreos,
como el resplandor que un día nos atravesó
y que habíamos olvidado.
Y a veces sueño que Mario llega
con su moto negra en medio de la pesadilla
y partimos rumbo al norte,
rumbo a los pueblos fantasmas donde moran
las lagartijas y las moscas.
y mientras el sueño me transporta
de un continente a otro
a través de una ducha de estrellas frías e indoloras,
veo la moto negra, como un burro de otro planeta,
partir en dos las tierras de Coahuila.
un burro de otro planeta
que es el anhelo desbocado de nuestra ignorancia,
pero que también es nuestra esperanza
y nuestro valor.
Un valor innombrable e inútil, bien cierto,
pero reencontrado en los márgenes
del sueño más remoto,
en las particiones del sueño final,
en la senda confusa y magnética
de los burros y de los poetas.



domingo, 10 de enero de 2016

O DÍA 25 DE XANEIRO, LUNS, ROBERTO BOLAÑO, SEUS POEMAS



El burro

A veces sueño que Mario Santiago
viene a buscarme con su moto negra.
Y dejamos atrás la ciudad y a medida
que las luces van desapareciendo
Mario Santiago me dice que se trata
de una moto robada, la última moto
robada para viajar por las pobres tierras
del norte, en dirección a Texas,
persiguiendo un sueño innombrable,
inclasificable, el sueño de nuestra juventud,
es decir el sueño más valiente de todos
nuestros sueños. Y de tal manera
cómo negarme a montar la veloz moto negra
del norte y salir rajados por aquellos caminos
que antaño recorrieran los santos de México,
los poetas mendicantes de México,
las sanguijuelas taciturnas de Tepito
o la colonia Guerrero, todos en la misma senda,
donde se confunden y mezclan los tiempos:
verbales y físicos, el ayer y la afasia.
Y a veces sueño que Mario Santiago
viene a buscarme, o es un poeta sin rostro,
una cabeza sin ojos, ni boca, ni nariz,
sólo piel y voluntad, y yo sin preguntar nada
me subo a la moto y partimos
por los caminos del norte, la cabeza y yo,
extraños tripulantes embarcados en una ruta
miserable, caminos borrados por el polvo y la lluvia,
tierra de moscas y lagartijas, matorrales resecos
y ventiscas de arena, el único teatro concebible para nuestra poesía
Y a veces sueño que el camino
que nuestra moto o nuestro anhelo recorre
no empieza en mi sueño sino en el sueño
de otros: los inocentes, los bienaventurados,
los mansos, los que para nuestra desgracia
ya no están aquí. Y así Mario Santiago y yo
salimos de la ciudad de México que es la prolongación
de tantos sueños, la materialización de tantas
pesadillas, y remontamos los estados
siempre hacia el norte, siempre por el camino
de los coyotes, y nuestra moto entonces
es del color de la noche. Nuestra moto
es un burro negro que viaja sin prisa
por las tierras de la Curiosidad. Un burro negro
que se desplaza por la humanidad y la geometría
de estos pobres paisajes desolados.
Y la risa de Mario o de la cabeza
saluda a los fantasmas de nuestra juventud,
el sueño innombrable e inútil
de la valentía.
Y a veces creo ver una moto negra
como un burro alejándose por los caminos
de tierra de Zacatecas y Coahuila, en los límites
del sueño, y sin alcanzar a comprender
su sentido, su significado último,
comprendo no obstante su música:
una alegre canción de despedida.
Y acaso son los gestos de valor los que
nos dicen adiós, sin resentimiento ni amargura,
en paz con su gratuidad absoluta y con nosotros mismos.
Son los pequeños desafíos inútiles -o que
los años y la costumbre consintieron
que creyéramos inútiles-los que nos saludan,
los que nos hacen señales enigmáticas con las manos,
en medio de la noche, a un lado de la carretera,
como nuestros hijos queridos y abandonados,
criados solos en estos desiertos calcáreos,
como el resplandor que un día nos atravesó
y que habíamos olvidado.
Y a veces sueño que Mario llega
con su moto negra en medio de la pesadilla
y partimos rumbo al norte,
rumbo a los pueblos fantasmas donde moran
las lagartijas y las moscas.
y mientras el sueño me transporta
de un continente a otro
a través de una ducha de estrellas frías e indoloras,
veo la moto negra, como un burro de otro planeta,
partir en dos las tierras de Coahuila.
un burro de otro planeta
que es el anhelo desbocado de nuestra ignorancia,
pero que también es nuestra esperanza
y nuestro valor.
Un valor innombrable e inútil, bien cierto,
pero reencontrado en los márgenes
del sueño más remoto,
en las particiones del sueño final,
en la senda confusa y magnética
de los burros y de los poetas.

PROGRAMA PARA ESTE ANO 2016, POETAS QUE ESTARÁN CON NOS


martes, 1 de diciembre de 2015

POEMAS DE CARLOS SAHAGUN, NA BIBLIOTECA DE FERROL, O 14 DE DECEMBRO

"Cosas inolvidables":
Pero ante todo piensa en esta patria,
en estos hijos que serán un día
nuestros: el niño labrador, el niño
estudiante, los niños ciegos. Dime
qué será de ellos cuando crezcan, cuando
sean altos como yo y desamparados.
Por mí, por nuestro amor de cada día
nunca olvides, te pido que no olvides.
Los dos nacimos con la guerra. Piensa
lo mal que estuvo aquella guerra para
los pobres. Nuestro amor pudo haber sido
bombardeado, pero no lo fue.
Nuestros padres pudieron haber muerto
y no murieron. ¡Alegría! Todo
se olvida. Es el amor. Pero no. Existen
cosas iniolvidables: esos ojos
tuyos, aquella guerra triste, el tiempo
en que vendrán los pájaros, los niños.
Sucederá en España, en esta mala
tierra que tanto amé, que tanto quiero
que ames tú hasta llegar a odiarla. Te amo,
quisiera no acordarme de la patria,
dejar a un lado todo aquello. Pero
no podemos insolidariamente
vivir sin más, amarnos, donde un día
murieron tantos justos, tantos pobres.
Aun a pesar de nuestro amor, recuerda.
"Cosas inolvidables"
Carlos Sahagún
http://elblogdeharendt.blog.lemonde.fr/2014/07/

domingo, 8 de noviembre de 2015

LENDO POEMAS DE MIA COUTO, O 16 DE NOVEMBRO, LUNS

O LUNS, 16 DE NOVEMBRO, CON SEUS POEMAS NAS MANS.


Diz o Meu Nome


Diz o meu nome 
pronuncia-o 
como se as sílabas te queimassem 
                                  [os lábios 
sopra-o com a suavidade 
de uma confidência 
para que o escuro apeteça 
para que se desatem os teus cabelos 
para que aconteça 

Porque eu cresço para ti 
sou eu dentro de ti 
que bebe a última gota 
e te conduzo a um lugar 
sem tempo nem contorno 

Porque apenas para os teus olhos 
sou gesto e cor 
e dentro de ti 
me recolho ferido 
exausto dos combates 
em que a mim próprio me venci 

Porque a minha mão infatigável 
procura o interior e o avesso 
da aparência 
porque o tempo em que vivo 
morre de ser ontem 
e é urgente inventar 
outra maneira de navegar 
outro rumo outro pulsar 
para dar esperança aos portos 
que aguardam pensativos 

No húmido centro da noite 
diz o meu nome 
como se eu te fosse estranho 
como se fosse intruso 
para que eu mesmo me desconheça 
e me sobressalte 
quando suavemente 
pronunciares o meu nome 

Mia Couto, in 'Raiz de Orvalho' 


poemas de MIA COUTO, NA Biblioteca Central de Ferrrol, o Luns 16 de Novembro

Não Sabemos Ler o Mundo
Falamos em ler e pensamos apenas nos livros, nos textos escritos. O senso comum diz que lemos apenas palavras. Mas a ideia de leitura aplica-se a um vasto universo. Nós lemos emoções nos rostos, lemos os sinais climáticos nas nuvens, lemos o chão, lemos o Mundo, lemos a Vida. Tudo pode ser página. Depende apenas da intenção de descoberta do nosso olhar. Queixamo-nos de que as pessoas não lêem livros. Mas o deficit de leitura é muito mais geral. Não sabemos ler o mundo, não lemos os outros.
Vale a pena ler livros ou ler a Vida quando o acto de ler nos converte num sujeito de uma narrativa, isto é, quando nos tornamos personagens. Mais do que saber ler, será que sabemos, ainda hoje, contar histórias? Ou sabemos simplesmente escutar histórias onde nos parece reinar apenas silêncio?
Mia Couto, in 'E Se Obama Fosse Africano?'
MIA COUTO

viernes, 9 de octubre de 2015

LAS MANOS Y LOS FRUTOS, de Eugenio de Andrade.

Las manos y los frutos | Inventario


LAS MANOS Y LOS FRUTOS

1
Só as tuas mãos trazem os frutos.

Só elas despem a mágoa

destes olhos, choupos meus,

carregados de sombra e rasos de agua.

Só elas são

estrelas penduradas no meus dedos.

–Ó mãos da minha alma,

flores abertas aos meus segredos!

1
Sólo tus manos traen los frutos.

Sólo ellas arrancan la pena

a estos ojos, chopos míos,

cargados de sombra y rasos de agua.

Sólo ellas son

estrellas pendidas a mis dedos
.
–¡Oh manos de mi alma,

flores abiertas a mis secretos!

2
Cantas. E fica a vida suspensa.

É como se un rio cantasse:

em redor é tudo teu;

mas quando cessa o teu canto

o silêncio é todo meu.

2
Cantas. Y queda la vida en suspenso.

Es como si un río cantase:

en derredor es todo tuyo;

mas cuando cesa tu canto

el silencio es todo mío.

3

Quando en silêncio passas entre as folhas,

uma ave renace da sua morte

e afitas as asas de repente;

tremen maduras todas as espigas

como se o propio dia as inclinasse,

e gravemente, comedidas,

param as fontes a beber-te a face.

3

Cuando en silencio pasas entre las hojas,

un ave renace de su muerte

y agita las alas de repente;

tiemblan maduras todas las espigas

como si el mismo día las inclinara,

y gravemente, comedidas,

Se detienen las fuentes a beber tu cara.

4

Somos como árvores

só quando o desejo é morto.

Só então nos lembramos

que dezembro traz em si a primavera.

Só então, belos e despidos,

ficamos longamente à sua espera.

4
Somos como árboles

sólo cuando el deseo ha muerto.

Sólo entonces recordamos

que diciembre trae en sí la primavera.

Sólo entonces, bellos y desnudos,

quedamos largamente a su espera.

                                                                   Traducción de Lauren Mendinueta



Eugenio de Andrade fue el suudónimo del poeta portugués José Fontinhas, nacido en Póvoa de Atalaya, Beira Baixa, el 19 de enero de 1923. Eugenio se educó en Lisboa y después de prestar el servicio militar, trabajó como inspector del Servicio Médico-Social. A partir de 1940 se dedicó por completo a la poesía, alcanzando gran notoriedad con la publicación de sus obras. Algunos de sus libros más conocidos son: Las Manos y los Frutos (1948), Amantes Sin Dinero (1950), Materia Solar (1986) y La Sal de la Lengua (1999). También es reconocido como un gran traductor. Esta conciderado junto a Fernando Pessoa como una de las grandes voces de la poesía en portugués. Falleció el 13 de junio de 2005 a la edad de 82 años.

martes, 15 de septiembre de 2015

Cinco poemas breves de Eugénio de Andrade

Círculo de Poesía | Cinco poemas breves de Eugénio de Andrade







Cinco poemas de El peso de la sombra (O peso da sombra)
de Eugénio de Andrade 

 Trabajo con la frágil y amarga
materia del aire
y sé una canción para engañar la muerte –
así errando voy camino de la mar.



Trabalho com a frágil e amarga
matéria do ar
e sei uma canção para enganar a morte –
assim errando vou a caminho do mar.


* * *



Como si aún fueran las hojas
cantan los pájaros
en el aire lavado de las tilas:
algunas
van cayendo en estas sílabas.



Como se fossem folhas ainda
os pássaros cantam
no ar lavado das tílias:
algumas cintilações
vão caíndo nestas sílabas.


* * *



Qué joven es la mano en el papel
o en la tierra.
Joven y paciente: cuando escribe
y cuando al sol
se transforma en caricia.



Que jovem é a mão sobre o papel
ou sobre a terra.
Jovem e paciente: quando escreve
e qundo ao sol
se transforma em carícia.


* * *



Hacer de una palabra un barco
es todo mi trabajo
o de flor del lino el espejo
donde la luz del rostro cae
excesiva.



Fazer de uma palavra um barco
é todo o meu trabalho
ou da flor do linho o espelho
onde a luz do rostro cai
excessiva.


* * *



Ahora las aves vuelven, en sus ramos
altos son la materia
más próxima a los ángeles
–¿intentaré tocarlos,
hacer de ellos el poema?



Agora as aves voltam, são nos ramos
altos a matéria
mais próxima dos anjos
–ousarei eu tocar-lhes,
fazer delas o poema?

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